sábado, 22 de abril de 2017

Piel transparente, corteza, máscara de agua. Hermann Hess.

Parte central de la “rueda de la vida”. El gallo representa  el deseo, la serpiente el enojo,  y el cerdo la ignorancia. Monasterio budista de Kopan, Katmandú (Nepal)


"-Siddhartaha -le dijo-, nos hemos hecho viejos. Difícilmente volveremos a vernos bajo esta forma humana (...) Dame algo que me acompañe en mi camino. Arduo y sombrío es mi camino a veces, oh Siddhartha
(...)
Dejó de ver el rostro de su amigo Siddhartha y vio en vez de él otros rostros, muchos, una hilera enorme, un río de rostros, cientos, miles de caras que llegaban y pasaban, aunque parecieran estar todas allí al mismo tiempo
miles de caras que se transformaban y se renovaban incesantemente y que, sin embargo, eran todas Siddhartha.
“El río de la vida”. William Blake (c. 1805) Tate Gallery

Vio el rostro de un pez, de una carpa con la boca desencajada por un dolor infinito: un pez moribundo con los ojos saltones
vio el rostro de un recién nacido, rojo y surcado de arrugas, contraerse por el llanto
vio el rostro de un asesino, y lo vio hundir un cuchillo en el cuerpo de un hombre, vio, en el mismo instante, al asesino encadenado y de rodillas ante su verdugo, que le cortó la cabeza de un solo mandoble
vio cuerpos de hombres y mujeres desnudos en las posiciones y en las luchas de un amor desenfrenado; vio cadáveres estirados, tranquilos, fríos, vacíos
vio cabezas de animales, de jabalíes, de cocodrilos, de elefantes, de toros, de aves; vio dioses, vio a Krishna, a Agni (...)
Ardhanarishavara

Vio todos estos rostros y figuras anudados en mil relaciones recíprocas, ayudándose unos a otros, amándose, odiándose, destruyéndose, volviendo a procrearse; cada cual empeñado en querer morir, cada cual dando un testimonio apasionado y doloroso de su caducidad
pero ninguno moría, todos se transformaban solamente, renacían sin cesar e iban adquiriendo siempre un rostro nuevo, sin que entre los sucesivos rostros viniera a interponerse un resquicio de tiempo
y todos estos rostros y figuras yacían, fluían, se multiplicaban, flotaban aisladamente y volvían a confluir (…)"


Hermann Hesse, retratado por  Ernst Würtenberger (1905)

Hermann Hesse escribió “Siddhartha” tras la Primera Guerra Mundial o “Gran Guerra”. Comenzó en febrero de 1920 y, tras un largo paréntesis, la concluyó en marzo de 1922.
Hesse vivía en Berna cuando estalló la guerra en 1914; se presentó como voluntario en la Embajada alemana, siendo rechazado por su vista cansada.
Colaboró con la Cruz Roja enviado libros a los soldados alemanes presos en Francia, Italia y Rusia.

Prisioneros de guerra (POW) alemanes en un campo francés, 1918

Desde 1916, año de la muerte de su padre, Johanness,  editó distintas publicaciones destinada a prisioneros, e incluso fundó una pequeña editorial, con volúmenes de cuentos de Emil Strauss, los hermanos Mann, Gottfried Keller, y propios.

Soldados australianos atendidos en una trinchera alemana

Con el impacto que le producían las noticias del frente y el número de muertos, escribió: 
“La miseria que clama de todas partes del mundo es tan monstruosa, que desde mi pequeño rincón haré todo lo posible para ayudar”.

La historia del buscador que es Siddhartha, que se cruza brevemente con el Buda, surge del profundo conocimiento que poseía Hermann Hesse de la India y de su cultura, alimentado en parte por su abuelo materno, Hermann Gundert, especialista en Indología, y que vivió parte de su vida en Asia. Tanto él como su madre, Marie, misioneros pietistas, le transmitieron muchas historias, matizadas en su propio viaje de tres meses, en 1911, junto con el pintor Hans Sturzenegger:
“Hallamos al pueblo puro, simple, infantil del paraíso. Pero nosotros mismos somos diferentes; somos extraños aquí (…) perdimos nuestro paraíso hace largo tiempo…”

Soldados ciegos leyendo libros en Braille, Baltimore, EE.UU., 1920

En su excelente biografía-guía “El lector de Hermann Hesse”, Katinka Rosés y Francesc Miralles reflejan la favorable acogida de la novela en su época, destacando también que
“perdidos en la Europa de entreguerras, muchos jóvenes tomaron a Hesse como “gurú” y pusieron los ojos en Oriente.”
Y apuntan:
“Hermann Hesse logró con su Shiddhartha –que es la historia de una búsqueda- traducir al gusto occidental la sabiduría milenaria de Oriente, en la que el budismo tiene una posición preponderante (…)"

Prisioneros alemanes con equipación deportiva en el campo de prisioneros (1914-17)
que existió en Taisho, actual barrio de Osaka.
Los prisioneros no realizaban trabajos forzados.

Su traducción al inglés en 1951, gracias al empeño de un impresionado Henry Miller, supuso otro gran éxito de la novela, esta vez en Estados Unidos en los años 50 y 60, treinta años después de su publicación en Berlín.


Fuentes:
"El lector de Hermann Hesse". Katinka Rosés Becker y Francesc Miralles Contijoch. Océano, 2000.
"Siddhartha". Hermann Hesse. Plaza & Janés, 1987.


sábado, 18 de febrero de 2017

En recuerdo de Margarita Moreno



Mi alma es una nube que se aleja.
Mi alma es mi dolor, mío, por siempre.
Mi alma es el naranjo azul que arde.
(...)

Mi alma es este oro en que florezco.
Mi alma es el paisaje que me mira.
Mi alma es este pájaro que tiembla.
(...)

Mi alma es este canto arrodillado.
Mi alma es un nocturno y hay un río.

Mi alma es un almendro de oro blanco.
Mi alma es una fuente enamorada.
(...)

Mi alma es un rumor de acacias rosas.
Mi alma es un molino transparente.
(...)


"Homenaje". Juan Eduardo Cirlot (1916-1973)

domingo, 5 de febrero de 2017

Sastipen thaj Mestipen. Salud y libertad. Arte gitano en Cibeles.



En el CentroCentro Cibeles de Cultura y Ciudadanía se expone una muestra internacional de pintura y escultura gitana contemporánea.

Las obras han sido reunidas por la Galería Kai Dikhas, con la participación del Instituto de Cultura Gitana (fundación pública del Ministerio de Educación) y del Goethe Institut.

Es ésta una pequeña selección de todo un descubrimiento en un día de lluvia, que sorprende por su vitalidad y valor artístico, el dolor omnipresente y también la autoafirmación.


Gérard Jean Gartner.
"D.I.R. (DÉCHET INDUSTRIEL RECYCLÉ N.N."  Plástico fundido.


Kálmán Várady
"Guerrero Gitano X". 2015. Collage de material sobre madonna de yeso.





Delaine Le Bas.
Instalación "Caza de brujas. Is She Here? ¿Está aquí?", 2011.
"Caza de brujas. Novia", 2009.

David Weiss
"Cohete", 2015. Metal.
Vive y trabaja en Witzenhausen, Alemania: "defiende la libertad como elemento de su inspiración."


Ceija Stojka.
"Una vida después Auschwitz!", 2002. Acrílico sobre tela.

 Ceija Stojka.
"Sin título", 2006. Gouache y acrílico sobre cartón.

 Ceija Stojka.
"Auschwitz. Estábamos avergonzados", 2008. Tinta sobre papel.





Kálmán Várady nació en Hoffnungsthal, Alemania, en 1958.
Vive y trabaja en Colonia, donde estudió Arte.

"Su idea de lucha contra el racismo la refleja en sus composiciones y esculturas (...) un arte exótico, impactante y vehemente."

























Delaine Le Bas (1965) es originaria de Reino Unido.

Expone en el ámbito internacional, en festivales como el de Arte Singular (Roquevaire, Francia) o en el Museo Americano de Arte Visionario (Baltimore, Estados Unidos).








Ceija Stojka (1933-2013), austriaca romaní, fue pintora, escritora, música y superviviente del Holacausto.
El asesinato de su padre en el campo de concentración de Dachau ha influido en toda su obra.




sábado, 7 de enero de 2017

Užupis, espíritu de río.

“2. Todos tienen derecho a agua caliente, a la calefacción en el invierno y a un tejado.” (Artículo 2 de la Constitución de la República de Užupis, Vilnius, Lituania).


El 1 de abril de 1997, fecha similar en Lituania a nuestro “Día de los Santos Inocentes”, unos pocos vecinos marcharon, con un cierto aire de parodia, por el deteriorado barrio de Užupis, en Vilnius,  declarando su independencia y la República de Užupis.
Una república al lado del río Vilnia o Vilnelé, con su propia bandera (una mano abierta), que cambia de color según la estación del año; y su propia Constitución, recogida en más de veinte idiomas en placas a lo largo de la calle Paupio.

“1. Todos tienen derecho a vivir cerca del río Vilnelé y el río Vilnelé tiene derecho a fluir cerca de todos.”
El río separa a Užupis de la ciudad. Los primeros puentes se construyeron en el siglo XVI, y entonces su población sera mayoritariamente judía.
Con la Segunda Guerra Mundial, prácticamente toda la población fue asesinada durante el Holocausto, y la posterior ocupación soviética destruyó el cementerio judío. El barrio quedó deshabitado, y muchas de sus casas en malas condiciones.
Con poco más de medio kilómetro cuadrado, en el NE de Vilnius, vivir en él resultaba barato, y ya desde la época soviética muchos artistas comenzaron a alojarse en Užupis.
Tras la independencia de Lituania en 1991, el barrio se revitalizó y se puso de moda, pero sin perder sus señas de identidad, que la hermanan con Christiania, en Copenhague y Montmartre, en París.
Símbolos sexuales coexisten con "El Cristo de los Mochileros"; son frecuentes los dibujos o esculturas de animales, y la sensación del viajero y el turista es que se trata de un lugar diferente y mágico.

"13. Un gato no está obligado a amar a su dueño, pero le debe ayudar en los momentos difíciles."
El viajero y el turista se van a encontrar también con una ciudad en medio de un bosque, que es como te describen Vilnius.
En toda la zona del Báltico domina la taiga, y el amor por la naturaleza.
Nos contaron el caso de un castor que entró en una escuela infantil. Los niños dejaron de estudiar y se concentraron en él. Vino la Policía de Animales y se lo llevó. Al día siguiente, los niños preguntaron a familiares y profesores por el castor, preocupados por su destino. El revuelo fue tal, que las autoridades tuvieron que comparecer en televisión asegurando que el animal estaba bien y que no debían preocuparse. Creo que lo habían liberado y enseñaron fotografías o algún video.
El tránsito de un país a otro por carretera te recrea con kilómetros de taiga y la visión de alguna manada de renos. 

20. Nadie tiene derecho a usar la violencia.
21. Todos tienen derecho a darse cuenta de su irrelevancia y de su grandeza.
22. Nadie tiene derecho a usurpar la eternidad.”
La población de Lituania profesa el catolicismo prácticamente en su totalidad.
Sin embargo, sus orígenes perviven, y es frecuente que las personas tengan nombres como “Feliz”, “Abeto",… u otros relacionados con la naturaleza.
Ya fuera de la vital Užupis, sorprende encontrarnos con la Iglesia de Santa Teresa (s. XVII) en la calle Ausros Vartu, la más antigua de la ciudad, que conduce a la Puerta del Alba, la única conservada de la muralla que rodeaba Vilnius.

“38. Todos tienen derecho a no tener miedo.
En diagonal a la pequeña y mágica República, al SO, se encuentra Paneriari, a las afueras de la ciudad.
Su bosque es testigo de la muerte de unas cien mil personas perpetrada por el Ejército alemán entre julio de 1941 y 1944. Ya en los primeros meses de ocupación, el Einsatzkommando o unidad de exterminio de las SS había asesinado a la mitad de la población judía (35.000 habitantes).

 “4. Todos tienen derecho a equivocarse.
  5. Todos tienen derecho a ser únicos.
  6. Todos tienen derecho a amar.
32. Todos son responsables de su libertad.
35. Nadie tiene derecho a echarle la culpa al otro.”
Según la Wikipedia en lengua inglesa, los redactores de la Constitución de Užupis fueron el poeta, músico y director de cine Romas Lileikis y el artista Thomas Chepaitis.
En su artículo Užupis, la república utópicaFrancisco López-Seivane entrevistaba precisamente a Thomas Chepaitis, “un barbudo orgulloso de haber nacido el mismo día (no el mismo año) que García Lorca (…) ¿Tienen embajador en España? “Sí, don Quijote de la Mancha (…)”


Estos son los últimos tres artículos de la Constitución:

“39. No venzas.
  40. No te defiendas.
  41. No te rindas.”


No te rindas.





Transcripción literal de la placa en castellano de la Constitución de la República de Uzupis en la calle Paupio, Užupis, Vilnius.
Artículos no citados:
 3. Todos tienen derecho a morir, pero no es su obligación.
 7. Todos tienen derecho a no ser amados, pero no necesariamente.
 8. Todos tienen derecho a ser insignificantes y desconocidos.
 9. Todos tienen derecho a ser perezosos y a no hacer nada.
10.Todos tienen derecho a amar y proteger un gato.
11.Todos tienen derecho a cuidar de un perro hasta que uno de los dos se muera.
12. Un perro tiene derecho a ser un perro.
14. Todos tienen derecho a no saber de vez en cuando que tienen obligaciones.
15. Todos tienen derecho a dudar, pero no es su obligación.
16. Todos tienen derecho a ser felices.
17. Todos tienen derecho a ser infelices.
18. Todos tienen derecho a guardar silencio.
19. Todos tienen derecho a tener fe.
23. Todos tienen derecho a comprender.
24. Todos tienen derecho a no comprender nada.
25. Todos tienen derecho a tener varias nacionalidades.
26. Todos tienen derecho a celebrar o a no celebrar su cumpleaños.
27. Todos tienen la obligación de recordar su nombre.
28. Todos pueden compartir lo que poseen.
29. Nadie puede compartir lo que no posee.
30. Todos tienen derecho a tener hermanos, hermanas y padres.
31. Todos pueden ser libres.
33. Todos tienen derecho a llorar.
34. Todos tienen derecho a ser incomprendidos.
36. Todos tienen derecho a ser subjetivos.
37. Todos tienen derecho a no tener ningún derecho.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Navidad, Beethoven y foxtrot en “Tres camaradas”, de E.M. Remarque (3)

René Magritte. "El descubrimiento del fuego" (1935).


Es Navidad. 
El caleidoscopio de la sociedad alemana que es la pensión en la que se aloja Robby, ha cambiado. 
No en vano, el año acaba: el señor Hasse se ha suicidado a pesar de su ascenso, después de meses y meses conviviendo con el terror -como tantos otros- a perder su empleo en la Alemania de la hiperinflación; la tuberculosis acecha gravemente a Patricia incluso en el hospital suizo…

Lo único bueno de esa noche es rescatar al joven, desnutrido y desesperado Georgie, casi un epítome de toda una generación, hacer que se vista y llevarle al “Internacional”: sí, el café bar donde antaño Robby confraternizaba en sus malos días con el imprescindible camarero Alois y vasitos de ron; donde ahora toca el piano por las tardes; el cuartel general, refugio y confesionario de las mujeres que tratan de comer desde el lado de la prostitución; donde culminan las noches con Lenz y Koester tras una buena pitanza en las afueras; donde los coches pasan con sus ojos de gato sin que se pueda atisbar su color…
Irving Berlin, una leyenda de la época. White Christmas, There's No Business Like Show Business y Cheek to Cheek son composiciones suyas


“[Erna Boening] no se hacía ilusiones acerca de la vida; sabía que uno debe afanarse para obtener un poco de lo que se da en llamar felicidad. Igualmente sabía que, con tal fin, es preciso pagar un precio dos o tres veces mayor (…) Erna se arrodilló ante su discoteca (…)
-¿Le gusta el foxtrot? –preguntó.
-No –contesté-. A decir verdad, no sé bailar.
Me miró atónita (…)
-Yo despacharía inmediatamente a un hombre que no supiera bailar.
-Usted tiene unos principios muy rígidos –dije-. Pero los bailables no son imprescindibles (…) Hace poco usted tocó uno muy agradable…, la voz era femenina, y el acompañamiento, una especie de música hawaiana…
-¡Ah, ésa es fabulosa! ¿Cómo me sería posible vivir sin ti…?, ¿verdad? (…) un gramófono es casi como un Diario íntimo (…) cuando quiero recordar algo, me basta poner el correspondiente disco para que todo reaparezca ante mi vista."


"Fui en busca de Lenz al "Internacional" (...) Me miró. 
-Porque todo lo demás es pura porquería, Robby. Porque hoy no hay nada que merezca la pena. Piensa en lo que te dijo ayer, Ferdinand (…) Ahora siéntate ante esa carraca y toca un par de nuestras viejas canciones soldadescas.
Toqué Drei Lilien y el Argonnerwald. Las notas sonaron como algo espectral en el solitario local, sobre todo al pensar cuándo y cómo las habíamos cantado.”


"Argonnerwald". Publicado por +JPtankman


“Tuve una gran alegría cuando el propietario del “Internacional” me propuso que tocara nuevamente el piano en su local por las tardes a partir de diciembre (…) la “Asociación de Ganaderos” había optado por celebrar sus reuniones semanales en un reservado; luego la había imitado la “Asociación de Tratantes en Caballos” y, para completarlo, la “Sociedad de Incineradores” había hecho lo propio, por razones de utilidad pública.”
“Se había proyectado celebrar una gran fiesta para los solteros de todas las Asociaciones. El presidente de los ganaderos (…) había quedado viudo dos años antes y era hombre de temperamento muy sociable.”

Potsdamer Platz, Berlín. Noviembre 1930. Bundesarchiv. 

“Llamé a la puerta de Georgie (…) Estaba acurrucado ante su escritorio y tenía un aspecto pésimo. A su alrededor había montones de papeles rotos.
-Buenas tardes, Georgie –dije-. ¿Qué estás haciendo?
-Inventario –repuso con una débil sonrisa.
-¡Buena ocupación para Navidad! (…) ¿Para qué esta destrucción?
-Ya no tiene objeto, Robby.
-¿Qué has comido hoy? –pregunté. Hizo un gesto evasivo (…)
-Georgie (…) Mírame. ¿Crees que en otro tiempo yo quise ser pianista de ese prostíbulo llamado “Café Internacional”? (…)
-Lo sé, Robby, lo sé. Pero no me sirve de ayuda (…) Nada tiene objeto. Dime, ¿para qué se vive realmente? (…)
-¡Ah, pequeño asno! –exclamé-. ¡Vaya un descubrimiento que has hecho! ¿Crees acaso encontrarte a solas con tu grandiosa sabiduría? ¡Claro que no tiene objeto! Además, uno tampoco vive para encontrarle objeto a la vida. La cuestión no es tan simple, ni mucho menos. Vamos, vístete. Ven conmigo al “Internacional”. Debemos celebrar tu llegada al estado adulto”.


"Hymne an die Nacht". Publicado por +Mario Steller

“El viejo recinto saturado de humo era casi irreconocible. Las velas del árbol navideño ardían alegremente, y su luz cálida se reflejaba en todas las botellas y copas, en el níquel y el cobre del mostrador. Las rameras, con trajes de noche y joyas falsas, estaban sentadas alrededor de una mesa en actitudes expectantes.
A las ocho en punto entró marcialmente el orfeón de los ganaderos asociados. Sus componentes formaron ante la puerta con arreglo a los timbres de voz (…) inmediatamente resonó la balada a cuatro voces:
¡Oh, noche sagrada!, derrama la paz celestial
sobre este corazón,
da reposo al pobre peregrino,
bálsamo consolador a su corazón.
Claras brillan las estrellas,
fanales de la azulada lejanía.
¡Ojalá me llevaran hasta ti, en dirección al cielo!

(…) Estalló una salva atronadora de aplausos. [El presidente de los ganaderos] se enjugó el sudor de la frente.
-Beethoven será siempre Beethoven –manifestó rotundamente. Nadie le contradijo (…)-. Y ahora…, ¡a las armas!
(…) Alois apareció con un frac recién teñido, obsequio del patrón. Traía unas jarras de “Steinhäger” y empezó a escanciar. Le acompañó Potter, de la “Sociedad de Incineradores”, quien poco antes había dirigido una cremación.
-¡Paz sobre la tierra! –dijo solemnemente.”


Las prostitutas han preparado regalos para sus más íntimos, no necesariamente clientes. A Robby le pilla de sorpresa su regalo:
“-Chicas –dije-. ¿Sabéis cuándo fue la última vez que recibí regalos navideños? (…) Quizá fuera en la guerra. ¡Y ahora resulta que yo no he traído nada para vosotras!
Estalló una tremenda algarabía, todas se rieron al verme tan cariacontecido.
-Tú has tocado siempre algo para nosotras –dijo Lina enrojeciendo.
-Sí, tócanos ahora algo; ése será tu regalo –dictaminó Rosa
-Lo que queráis –dije-. Todo cuanto queráis.
-Aus der Jugendzeit! –vociferó Marion (…)

Aus der Jugendzeit
klingt ein Lied mir immerdar.
Oh, wie lieght soweit
was mein einst war…"



“Lenz dio cuerda al gramófono. Tenía innumerables discos de espirituales negros, y puso unos cuantos, del Mississippi, de los cosechadores de algodón y las noches sensuales a orillas de azulados ríos tropicales.”


"Yonder Come Day". Georgia Sea Island Singers.
Publicado por +John Melville Bishop

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Frederick E. McWilliam: El cuerpo y sus (no) partes.

"Matriarch" (1935) madera de cerezo

Hace unos días se subastaron en Sotheby’s, en Londres, obras de arte que pertenecieron a David Robert Jones (David Bowie). 

De entre las casi 500 piezas del extraordinario catálogo, había tres esculturas de Frederick Edward McWilliam (1909-1992), entre ellas un modelo preliminar para su “Princess Macha”, escultura que representa a la fundadora de uno de los primeros hospitales que se conocen (300 a.C.) de Irlanda, llamado “Broin Bearg” o “Casa del Dolor”.


Nacido en Banbridge (Irlanda del Norte actualmente), Frederick E. McWilliam (“Mac” para sus allegados) estudió en el Belfast College of Art (1926-1928) y en la Slade School of Art, ya en Londres. 
Pensaba dedicarse a la pintura, pero la influencia de su profesor, escultor y  Jefe del Departamento de la Slade, A. H. Gerrard, le decidió.

En sus años de estudiante conoció a Henry Moore a través de su amigo y también escultor George MacCann, alummno de Moore en el Royal College of Art, y ya una figura artística a nivel internacional.

Tras graduarse, recibió la Robert Ross Leaving Scholarship, con la que viajó a París a comienzos de la década de los años treinta, junto con su esposa, la pintora Beth Crowther.

Musée de l'Homme, Paris 

En París contaron con un studio en la Porte D'Oléans, y conocieron a otros artistas europeos como Ossip Zadkine, Constantin Brancusi, Alberto Giacometti y Jean Arp.

Pero la estancia no fue duradera: La caída de la libra esterlina entre 1932 y 1933 les hizo regresar a Inglaterra, alquilando una casa en Chartridge, Buckinghamshire.

Es entonces cuando comienza a tallar la madera con más rigor, especialmente la de cerezo de la zona, influenciado por las visitas al Museé de l’Homme, de París, y sus exposiciones de arte primitivo africano, experimentando con la representación de la figura humana.

Arte africano y Oceánico, exposición en la Pigalle Theater Gallery, 1930 
(French Society of Photography, París)


En 1936, asistió a la Exposición Surrealista Internacional de Londres; este viaje influyó notablemente en la concepción de su obra posterior. 

Se uniría al British Surrealist Groupproduciendo piezas en piedra como "Eye, Nose and Cheek" (1939), que constituyen una valiosa aportación a la escultura surrealista.



En la International Surrealist Exhibition, Londres (1936)
Diana Brinton-Lee, Salvador Dalí (con traje de buzo), Rupert Lee, Paul Éluard,
Musch Éluard y ELT Mesens © Tate Archive

Durante la Segunda Guerra Mundial permaneció en Inglaterra, analizando fotografías de reconocimiento aéreo, hasta el periodo 1944-1946, en el que fue destinado a la India. 
Enseñó dibujo y escultura en Bengala, y ya en Londres (1947), en la Chelsea School of Art, hasta que su antiguo profesor A. H. Gerrard, le invitó a dar clase en la Slade School of Art, donde fue profesor hasta 1968.

Ya establecidos en Londres, en Holland Park, y a partir de la ejecución de “The Four Seasons” para el Festival de Gran Bretaña (1951), en las décadas siguientes continúo con encargos de administraciones públicas, como “Princess Macha” (1957), para el Altnagelvin Hospital, en Londonderry.

"Princess Macha" (1957), Altnagelvin Hospital, Londonderry 
Fotografía: Louis Price (geograph.org.uk)


"Kneeling Girl II" (1971) bronce


















El 4 de marzo de 1972, como consecuencia de la explosión de una bomba en Belfast, en la Abercorn Tea-Rooms, murieron dos mujeres. Hubo 130 heridos, y dos mujeres perdieron las piernas. 
Fruto de la reflexión sobre esta tragedia fue la creación de una serie de pequeñas esculturas de bronce, conocidas como “Mujeres de Belfast”.
"Mujeres de Belfast" (1972)
Colección Wolverhampton Art Gallery sobre el tema del conflicto
Imagen: www.artfund.org



Frederick E. McWilliam recordaba con afecto su infancia en la rural Banbridge:
“Creo que fui afortunado de haber nacido donde nací (...)  En la puerta siguiente a la nuestra, estaba Carson "El Tonelero", que hacía barriles, y por supuesto solíamos escondernos en ellos.
Los hacían en la calle, "porque Newry Street, donde nací, era una calle ancha, y la gente trabajaba en ella. Entonces había una tienda que vendía muebles (...)" Los hacían "detrás de la tienda… Me encantaba ir y mirarles.”


 "Daphne into laurel" (1982)


En la página web de la Royal Academy of Arts, hay apenas unas líneas biográficas sobre Frederick Edward McWilliam. 
Recuerdan que renunció, como protesta, a ser miembro de esta Academia cuando la Comisión correspondiente rechazó una pintura de William Gear. Era 1963. Volvería a ser reelegido tres años antes de su muerte.


"Crossed Legs" (1978)
Colección Ulster Museum


La Tate Gallery organizó una retrospectiva de su obra en 1989.

Según la Dr Denise Ferran, pintora y Presidenta de la Royal Ulster Academy of Arts, le gustaba trabajar con materiales naturales, y nunca utilizó aprendices o asistentes para finalizar sus obras o ejecutarlas a mayor tamaño partiendo de una maqueta.

Continuó esculpiendo hasta casi el final de su vida, en 1992; en la última década, volvió a trabajar con madera.


The Judo Players (bronce)



Enlaces de interés:

Página de F.E. McWilliam Gallery and Studio: